Todos, como estudiantes de medicina, antes o después, hemos querido estudiar una especialidad, pero, ¿realmente sabes por qué te gusta la especialidad a la que quieres entrar?, en mi época de estudiante, lo recuerdo bien, la gran mayoría eran adictos a series como Gray´s Anatomy, House, y nadie puede negar que alguna vez se imaginó siendo EL médico internista, Nefrólogo, capaz de resolver hasta la enfermedad más complicada que solo ocurre en uno de cada 10 mil millones. Tal vez este no sea tu caso y muchos, créeme, al final entendimos que las series no son la mejor guía para elegir una carrera, hay de todo en la viña del señor (y no dudo que haya por ahí un pediatra transformado en internista amargado, gracias a alguna serie, no te rías, bueno, no mucho), pero lo importante aquí es ser realista y poder valorar los pros y contras de las especialidades que más te llaman la atención, sobre todo ante la cercanía del ENARM.

Primero debemos enfocarnos en cómo nos vemos a futuro y en nuestras pasiones y talentos (capacidades), habrás notado que a lo largo de la carrera iniciaste con un gusto especial por, déjame adivinar, cirugía, cardiología, neurología (si fallé no te fijes, te puedo asegurar que en algún momento tu afinidad por alguna especialidad cambió y ahora estás completamente seguro de lo que quieres), pero hay muchos otros que tienen un gusto especial por cirugía y aunque es mucho, el no haber podido quedar a la primera en el ENARM, hace que cambien de opinión y busquen ahora ginecología, esto debido a que, en esta especialidad, se realizan algunos procedimientos quirúrgicos, esta definitivamente no parece la mejor forma de elegir especialidad, quizá con un poco más de perseverancia este doctor pudo haber quedado en cirugía.
Es por esto que a continuación te daré una serie de recomendaciones para poder elegir la especialidad que te hará feliz (por supuesto es un punto de vista muy personal):

1. No te dejes influir completamente por otros (familiares, amigos, series), los consejos y recomendaciones son buenas, pero no debes ser neurocirujano solo porque toda la familia se compone de neurocirujanos, o ser ginecólogo porque al papá de tu amigo le va muy bien y tiene una buena vida.

2. El gusto por la clínica o la investigación: este es un punto un tanto delicado, a veces creemos que en la investigación no se ejerce y a pesar de nuestro gusto por ella, la dejamos de lado por una especialidad en la que nos gusta estar en contacto con pacientes todos los días. Esto es falso, sin importar si tienes maestría o doctorado o especialidad, la investigación siempre se puede realizar, y si te gusta la clínica, hay infinidad de médicos especialistas inmiscuidos en la investigación a la vez que atienden pacientes. Debes entender que como médico especialista se abren múltiples actividades extra en las que puedes participar y todos pueden hacer investigación.

3. “Las dosis” (lo pongo entre comillas porque es un ejemplo que aplica para todo, podrías cambiarlo por “matemáticas”): no cometas el error de muchos, estudiar una carrera o especialidad por el simple hecho de pensar que no harás cosas que te disgustan, porque adivina, si no te gustan los niños o no es tu pasión manejar dosis pediátricas, déjame decirte que sin importar la especialidad que elijas, siempre tratarás con niños, en mayor o menor medida claro, así que no elijas una especialidad pensando en alejarte de aquello que no te gusta, esto solo te generará frustración.

4. Piensa en lo que si te gusta y te apasiona: Esta es la mejor forma de elegir una especialidad, alejado de una elección por obligación como en el ejemplo del punto 1, acercándose mas al punto 2 y dejando de lado prejuicios como en el punto 3, si te encanta la forma lógica de ver las cosas, desarrollar la capacidad de entender un estudio clínico a la perfección y saber que sucede con tu paciente, manejar los aspectos farmacológicos que son tan importantes, tal vez lo tuyo es la medicina interna, por supuesto que hay exploración pero ve la diferencia con el siguiente ejemplo, si alguna vez te has maravillado de haber podido diagnosticar a un paciente usando las manos y la exploración física entendiendo el porqué desde un punto anatómico, tal vez lo tuyo sea la ortopedia o la cirugía general, ambos realizan cirugía aunque el enfoque por supuesto es distinto, solo tienes que preguntarte que te gusta más, las articulaciones y su funcionamiento de la mano con músculos y huesos o el funcionamiento interno del cuerpo y como solucionarlo con tus propias manos.

Ejemplos hay muchos, pero como ya te habrás dado cuenta hay mucho de pasión en ello y por supuesto de tus gustos y capacidades, analízalo con calma, escucha las recomendaciones de otros pero tu elige, recuerda lo que has vivido en tus rotaciones y las experiencias del internado en cada servicio, imagina tu futuro en 10 años y piensa si te gustaría estar realizando una colecistectomía laparoscópica, un trasplante de riñón o las múltiples intervenciones de cirugía general, tal vez realizando una cirugía oncológica en ginecología, si, los dos realizan procedimientos quirúrgicos, pero una vez más, el enfoque es distinto, recuerda que este es el especialista que serás toda tu vida y es mejor escoger aquello que nos gusta y nos apasiona.

Ya por último solo recuerda, no te desanimes si no quedas a la primera, lo peor que te puede pasar es no realizar tus objetivos y no hay una regla que diga que si no lo logras a la primera no lo harás nunca, se aprende más de los errores, así que al final, nos queda prepararnos lo mejor que podemos, dedicar muchas horas al estudio y, sobre todo, ser perseverante. Espero que esto te sea de utilidad, te deseo todo el éxito en el ENARM.

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